17 de marzo de 2010

Escalofrío

Nada. Sabes de lo qué te hablo, ¿no?
Cuando no sientes absoluta

mente nada, 
estás enamorado. ¡Qué expresión tan grande para un sentimiento tan pequeño!
A lo mejor exageré, siempre lo hago.
Sólo sé que para él sólo soy la pequeña mota de polvo que se cuela en su nariz, le hace cosquillas y cuando le molesta, se
deshace de ella con un sonoro estornudo.
¡Y cómo odio los estornudos!
Qué sé yo lo que siento, y , realmente ¿Qué más da?

¿No te puedes sentir plena cuando, aparentemente,nadie robó tu corazón?
¡Ladrones! Simples ladrones que coleccionan corazones de quien sabe cuántas bailarinas de madera.
Si, sabes de que muñecas te hablo. Esas que bailan al son de la
música cuando levantas la tapa de las cajas en la que se encuentran plegadas.
Quién supo que en esa caja había escondido un corazón dispuesto a bailar tu melodía, ¿eh?
Iluso de ti que decides levantar la tapa en la que ya solo quedan los restos de un simple garabato a color.

Ese garabato,sin duda, era yo.


2 comentarios:

  1. dios dios dios lo que he encontrado por aquí :)
    es/eres increible, y te sigo!
    Te quiero

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  2. ¡PERO QUÉ MARAVILLA DE TEXTO!
    Te sigo (LL) Diosdiosdios!

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