22 de agosto de 2010
Ich liebe dich
Parece mentira que de pequeña odiara tanto aquel pueblo por el que,hoy, mis ojos han llorado.Ha sido todo tan diferente e intenso que me abruma solo de pensar en ello. Los recuerdos parecen sueños y la gente que allí conocí prototipos perfectos de las personas que quiero que llenen mi corazón. Las estrellas las veo con total claridad sin necesidad de ponerme lentillas y los relojes, allí, sobran. Puede que no haya cambiado yo, ni el pueblo..sino la gente que ahora hay allí y en mi...esas personas que no me puedo quitar de la cabeza y que me hacen feliz solo de pensar en ellas. En el pueblo la gente sabe escuchar y las miradas se responden con abrazos. Los besos son nuestra rutina y las sonrisas nuestras más bellas palabras. Las vueltas allí se dan en el agua y los lobos matan con la mirada. Allí aparecen ríos de la nada y los coches se mueven solos por la calle. Todo allí es perfecto pero no tanto como las personas que llenan sus calles. Sí, allí dónde las nubes quedan atrapadas en los senos de una mujer tumbada y los perros ladran a las estrellas.
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blancaaa que preciosidad de texto, joder
ResponderEliminarpero no tanto como tú
que bien escribes!!
un besito enooorme
quiero verte!
te quiero
No tanto como tu precioso tablón Claudia.
ResponderEliminarYo no tengo ningún mérito, Algámitas es así : )
yo también...cuando menos te lo esperes estoy tumbada en el sofá de Irene o en el parque de Luis.
Yo mucho más ^^
Que lugar, que lugar
ResponderEliminary que ganas de volver :)
Demasiadas :)
ResponderEliminarSin darnos cuenta, dentro de nada, ya estaremos allí al calor de la candela.