26 de diciembre de 2010

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Todo se paró y empecé a dar vueltas.
Las luces navideñas se multiplicaron a mi al rededor y  apareció un caleidoscopio gigante que, en un instante, absorbió el tiempo.
Desaparecieron las personas, los coches, el maldito olor a gasolina y la fina lluvia que nos mojaba.
Solo quedamos tu y yo.Solos ante un público ausente, en medio del escenario y sin sabernos el guión. Quedamos prendados el uno del otro. Quedamos absortos de toda mentira, de toda palabra para romper el silencio. Un escalofrío recorrió mi espalda. Tu fuego raptó por mi y me hizo retroceder. Cerré los ojos pero seguías ahí, en mi mente, haciendo que deseara impulsivamente que no pararas de hacerme daño, de quemarme con tus buenas palabras y tus malos actos.
Desee morir, solo por sentir el dolor tan placentero que me producen tus mentiras.Abrí los ojos y, efectivamente, seguías ahí. No había nadie más. Me aferré a ti por miedo...me asustan más las luces descompuestas que tus mentiras. Ingenua de mi.
De repente una canción navideña de fondo, un murmullo borracho, débil, ininteligible...un murmullo de esos que forman la banda sonora de los momentos más importantes de tu vida.
Me solté, te solté.
Miré al suelo y sentí como todo empezaba a moverse de nuevo. Vi los coches pasar, la gente reír y las bombillas parpadear.
Apareció todo. Todo lo que no nos importa. Todo lo que está de más.Todo el decorado de la función.
Tan solo fuimos un instante en mitad de esa noche de locos.

14 de diciembre de 2010

un poco de hoy

El día en el que todos descubramos que las obligaciones rutinarias nos atrapan hasta el punto de hacer de nosotros robots trabajadores, habrá miles de personas mirando al cielo. Descubriendo puestas de sol que cada día se producían mientras ellos miraban un papel, o una preciosa luna que se reflejaba en la pantalla de una enorme tele encendida.
El día en el que seamos capaces de establecer principios y valores, de saber cuales son las cosas realmente importantes, la gente recordará instantes compartidos y no anuncios de televisión o artículos de prensa.
Centrémonos en vivir nuestra vida y no la de los demás. 
Estudiemos por el placer de saber y no por superar a otro.
Seamos,en fin, más humanos. Basemos nuestras vidas en las relaciones con los demás y las enseñanzas que te dejan estas. 
Enseñemos el bien y no el castigo. 
Ese día, feliz día, en el que seamos todo esto, seremos felices y conoceremos las causas de la antigua desdicha de las personas.

5 de diciembre de 2010

es ahora o nunca

Saltar muy alto. Tanto como para tocar las estrellas con la mano. Tanto como para ver los errores de los demás desde arriba y aprender de ellos, y no de los tuyos propios.Tanto como para que todo lo que me rodea no me recuerde a ti.
Ven, acércate y sonríe. No pienses porqué, no busques soluciones a problemas que todavía no han llegado, ni llegarán. Sólo acércate y salta y vuela y corre. Y no mires atrás, nunca. Vivamos al límite de las sensaciones. ¿No eres capaz o ya te lo ha propuesto otra antes? Si es así, ve. Anda, ve.
Yo saltaré, volaré y correré sola,¿sabías que se puede hacer todo eso con sólo medio corazón,no?
Sé que me miento, sería tonta de no saberlo. Sé que digo que puedo olvidarte pero no es así, que te veo a todas horas, en todas partes; como si susurraras mi nombre al oído. Pero, oh, no estás ahí cuando me giro. Para qué engañarnos, nunca lo has estado. Sólo yo te imagine allí.
Es ahora o nunca, quedarme enganchada a ti o saltar, aún con medio corazón.